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Inhalaciones de vapor: el aliento cálido que limpia y reconecta Respirar es el primer gesto de vida, un acto sagrado que nos une con el mundo que nos rodea. Por eso, cuidar el camino del aire que entra a nuestro cuerpo es cuidar también nuestra energía vital. Las fosas nasales —con sus delicadas membranas mucosas— son mucho más que simples canales: son guardianas silenciosas que filtran las impurezas del aire y protegen nuestro organismo de agentes nocivos. Cuando estas mucosas se inflaman, ya sea por causas estacionales, ambientales o emocionales, y se intensifica la producción de moco, se genera una congestión nasal que interfiere con el flujo natural de la respiración. Esto puede traer malestar, sensación de ahogo, fatiga e incluso afectar nuestro descanso y claridad mental. La medicina del vapor: un ritual ancestral Las inhalaciones de vapor , preparadas con agua pura y si se desea, hierbas medicinales como el eucalipto, el tomillo o la manzanilla, son una práctica sim...