Nota / 57
El cartílago de tiburón es un producto natural que proviene del esqueleto de este animal marino y se ha popularizado como suplemento dietético debido a su composición rica en minerales y proteínas esenciales. Estos componentes son importantes para diversos procesos biológicos, entre ellos el crecimiento y fortalecimiento del cabello.
Este suplemento se utiliza tradicionalmente para apoyar el tratamiento de diversas condiciones como el asma, los eczemas, la flebitis, las hemorroides y el reumatismo, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y regenerativas. Su acción puede contribuir a mejorar la función del sistema inmunológico y favorecer la salud de los tejidos conectivos.
Es fundamental que el cartílago de tiburón utilizado provenga de fuentes sostenibles y responsables, garantizando que su extracción no afecte el equilibrio ecológico ni la conservación de las poblaciones de tiburones. De esta manera, se promueve un uso consciente que respeta tanto la salud humana como la del medio ambiente.
Los tiburones presentan una notable capacidad de regeneración celular, lo que contribuye a una producción acelerada de células y a un mejor riego sanguíneo en áreas como los folículos pilosos. Esta característica ha motivado el interés en el cartílago de tiburón como suplemento dietético.
Disponible comúnmente en polvo o cápsulas, el cartílago de tiburón se ha popularizado principalmente por sus posibles beneficios en la salud articular y cutánea. Aunque la evidencia científica aún es limitada en cuanto a sus efectos específicos en humanos, muchas personas recurren a este suplemento con la intención de mejorar la movilidad y el bienestar general de sus articulaciones.
Entre los beneficios atribuidos al cartílago de tiburón, destaca su capacidad para aliviar el dolor asociado a la artrosis, una condición degenerativa que afecta el cartílago de las articulaciones y puede limitar la calidad de vida. Su acción antiinflamatoria y nutritiva puede contribuir a la protección y regeneración del tejido articular, favoreciendo una mejor función y menor malestar.
El cartílago, tanto en humanos como en otros animales, contiene un componente clave llamado condroitín sulfato, que desempeña un papel fundamental en la retención de agua dentro del tejido cartilaginoso, ayudando a mantener su elasticidad y funcionalidad. Los suplementos de condroitina, que se extraen comúnmente de animales como vacas y tiburones, han sido objeto de numerosos estudios que sugieren su potencial para aliviar el dolor asociado a la artrosis. En varios países europeos, la condroitina está aprobada como tratamiento bajo prescripción médica para esta enfermedad, aunque su efecto puede tardar en manifestarse.
La psoriasis, por otro lado, es una enfermedad inflamatoria de la piel relacionada con una disfunción del sistema inmunitario. Esta condición acelera la producción de células cutáneas, que se acumulan formando placas escamosas, acompañadas de picor y, en casos severos, dolor intenso.
Además, el cartílago de tiburón está siendo investigado por sus posibles beneficios en áreas como el crecimiento capilar, la salud ocular y la cicatrización de heridas. Sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas, junto con su alto contenido proteico, han llevado a que muchos atletas lo utilicen como suplemento para apoyar la recuperación muscular después del entrenamiento.
Es importante tener en cuenta ciertas precauciones al consumir cartílago de tiburón. Entre los efectos secundarios reportados se encuentran molestias estomacales, náuseas, hipotensión, estreñimiento y fatiga. También puede elevar los niveles de calcio en el organismo, por lo que es fundamental consultar con un profesional de la salud antes de iniciar su consumo, especialmente en dosis concentradas. Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia deben prestar especial atención y buscar asesoría médica para garantizar su seguridad.




Comentarios
Publicar un comentario